El complejo “El Pato”: el proyecto inconcluso que se convirtió en un misterio de las sierras de Córdoba

La torre del complejo "El pato en cercanías de Carlos Paz - Córdoba


A pocos kilómetros de Villa Carlos Paz, sobre las sierras que rodean el lago San Roque, se levanta una enorme estructura de hormigón que desde hace décadas llama la atención de turistas, fotógrafos y curiosos. Se trata del famoso Complejo El Pato, una obra monumental que nunca llegó a terminarse y que con el tiempo se convirtió en uno de los lugares más enigmáticos del Valle de Punilla.

La gigantesca torre abandonada puede observarse desde distintos puntos de la región y forma parte del paisaje serrano desde finales de los años 80. Para muchos visitantes es simplemente “la torre abandonada”; para otros, un símbolo de los proyectos faraónicos que quedaron truncos en la Argentina.

Un proyecto turístico adelantado para su época

Interior de la torre del complejo "el pato"con la guia del ascensor 


El Complejo El Pato comenzó a construirse hacia finales de la década de 1980. La iniciativa pertenecía al empresario cordobés Ricardo Maghini y sus socios, quienes soñaban con crear un emprendimiento turístico sin precedentes para la región.

La obra contemplaba mucho más que una torre panorámica. Los planes originales incluían:

  • Un hotel cinco estrellas
  • Confitería aérea giratoria
  • Mirador panorámico 360°
  • Sala de espectáculos
  • Locales comerciales
  • Pista de aterrizaje
  • Espacios deportivos vinculados al juego del pato
Restos y ruinas del sector comercial


El nombre del complejo hacía referencia precisamente al deporte nacional argentino, declarado oficialmente como tal en la década de 1950.

La idea buscaba transformar a la zona en un gran polo turístico complementario de Carlos Paz, una ciudad que ya atravesaba una etapa de fuerte crecimiento gracias al teatro, el lago San Roque y el turismo de verano.

La inauguración que terminó en leyenda

Vista satelital de la "torre del pato" y los vestigios de los puestos comerciales que rodeaban la torre


En 1987 se realizó una presentación parcial de la torre, aunque la construcción aún estaba inconclusa. Según recuerdan crónicas de la época, aquel día una fuerte tormenta afectó el evento y se produjeron problemas eléctricos mientras los invitados utilizaban uno de los ascensores panorámicos instalados provisoriamente.

Con el paso de los años, aquella inauguración quedó envuelta en relatos y versiones que alimentaron el mito del lugar. Muchos habitantes de Punilla recuerdan haber escuchado historias sobre personas atrapadas en los ascensores o sobre la enorme expectativa que había generado el emprendimiento.

La torre debía alcanzar todavía una mayor altura, pero la obra comenzó a frenarse debido a la crisis económica argentina de finales de los años 80. La recesión, los problemas financieros y la pérdida de interés de los inversores terminaron paralizando definitivamente el proyecto.

El abandono y el saqueo

Tras la paralización, el complejo quedó abandonado en medio de las sierras. Con el tiempo, muchas instalaciones fueron saqueadas y desmontadas. Se retiraron vidrios, estructuras metálicas, ascensores y otros elementos de valor.

Acceso a la torre del pato en la actualidad


Lo único que permaneció prácticamente intacto fue la enorme estructura de hormigón, resistente al paso del tiempo y visible desde gran parte de la zona oeste del lago San Roque.

Las paredes internas comenzaron a cubrirse de grafitis y el sitio pasó a convertirse en un destino alternativo para exploradores urbanos, motociclistas, senderistas y fotógrafos. En torno a la torre aparecieron además numerosas historias paranormales y leyendas urbanas que incrementaron aún más su fama.

Un ícono extraño del paisaje serrano

Con el correr de las décadas, El Pato pasó de ser un fracaso inmobiliario a convertirse en un símbolo visual del paisaje de Punilla. Muchos viajeros que circulan por la Ruta 38 o por caminos cercanos a Carlos Paz observan la torre sin conocer realmente su historia.

El lago San Roque y la torre "del Pato" que se distingue desde gran distancia


Incluso llegó a crecer un árbol en la parte superior de la estructura, algo que durante años llamó la atención de fotógrafos y medios regionales.

Actualmente el lugar es visitado por personas que realizan caminatas, recorridos en moto y actividades recreativas en contacto con la naturaleza. Algunos lo consideran un “mirador abandonado”, mientras otros lo ven como un ejemplo de la arquitectura inconclusa de los años 80.

Incendios y polémicas urbanísticas

La zona donde se encuentra el complejo también fue afectada por importantes incendios forestales en distintos años. En 2020 y 2021 el fuego alcanzó sectores cercanos a El Pato y generó preocupación ambiental en toda la región.

Más recientemente aparecieron debates vinculados a proyectos inmobiliarios en áreas cercanas consideradas ambientalmente sensibles. Diversos sectores vecinales y ambientalistas cuestionaron posibles urbanizaciones en la zona serrana próxima al complejo.

Estas discusiones volvieron a colocar al antiguo emprendimiento en el centro de la atención pública.

Cómo llegar al Complejo El Pato

El complejo se encuentra en la zona de Villa Santa Cruz del Lago, muy cerca de Carlos Paz y del lago San Roque. Desde la ciudad de Córdoba se puede acceder por la Autopista Córdoba–Carlos Paz y luego continuar por la Ruta Nacional 38.

Actualmente no funciona como atractivo turístico formal ni posee infraestructura oficial para visitas guiadas. Muchas personas llegan por caminos serranos o senderos informales, especialmente para tomar fotografías panorámicas.

La torre del pato en plena construcción 


Un monumento al sueño inconcluso

El Complejo El Pato representa una mezcla de ambición empresarial, crisis económica y misterio serrano. Lo que alguna vez pretendió convertirse en uno de los emprendimientos turísticos más grandes de Córdoba terminó transformándose en una ruina moderna cargada de historias y curiosidad.


Vista de Carlos Paz y el lago san roque desde el complejo "del Pato"


Para muchos habitantes de Villa Carlos Paz, la torre abandonada ya forma parte de la identidad visual de la región. Y aunque nunca llegó a funcionar como fue planeado, logró algo inesperado: convertirse en una de las construcciones más recordadas y comentadas de las sierras cordobesas.





T y C.